Soy una mujer de letras. Escribo desde que tengo memoria. Escribo con palabras. Escribo en mi mente. Escribo con el cuerpo y el alma. En las palabras que fluyen como lágrimas, como ríos, otras como risas incontenibles. No podemos escapar a la esencia que llevamos dentro. “Somos artistas”. Documentamos lo que no está documentado. Y hasta entendemos muchas veces que detrás de cada palabra, cada frase, cada nueva idea hay un ser humano. Una persona de carne y hueso que nos abre su puerta a la intimidad más profunda, más dolorosa, más extraordinariamente desconocida.
Ayer fue 11 de septiembre. Pudo ser un día cualquiera. Pero no. Quizás el sol, quizás la claridad del día y la brisa anticiparon lo que sería una ‘Verdadera tarde cultural’. Y el mar. El azul profundo con su inmensidad como testigo de apenas un instante en el tiempo en nuestras vidas. Pero un momento trascendental en la vida de una joven escritora. Sheila. 16 años. Su primer libro “La mirada ambigua” marco el inicio de su carrera. Hoy “Prostitución del alma” su segunda obra presentada oficialmente a la Comunidad que la adopto como hija en esta tierra.
Una tarde mágica. Con el inicio de una entrevista abierta. Sheila nos desconcertó una vez más. La claridad de sus ideas. Sus sueños. La escritura. La seguridad en sus palabras. Y el amor. “Dulce amor” como lo definió. La humildad y el agradecimiento.
Quizás para muchos, las palabras pasan desapercibidas. Esta vez no. Anita, la mamá de Nachito (su mejor amigo) quién iba a escribir el prólogo de su primer libro. Pero partió antes de tiempo. Héctor Talma, consejero e inspirador de sus primeros pasos a quiénes dedica su obra estuvieron presentes. Nunca sabremos hasta donde llegaran los pasos de a quienes alguna vez dimos algo. Una palabra, consejo, un abrazo, una sonrisa tal vez. Sheila no lo duda. “Hay mucho en Caleta Olivia que son cosas que merecen ser contadas. «Hay tiempos buenos malos y tiempos malos, pero ninguno dura para siempre”.
La niña que venció la grieta
Sheila es la escritora más joven de la provincia. Una niña-mujer que enternece con su presencia y te conquista con sus palabras. La entrevista en vivo me produjo desconcierto ¿Cómo es posible emocionarme hasta las entrañas con las palabras de una niña? Una niña que sueña con oír la voz humana hecha palabra sin condicionamientos. Como ella misma lo mencionó: “Sueño con poder seguir expresándome con total libertad. Es un estilo de vida. Entendí que no puedo estar atada a nada”.
En tanto cuando se expresa sobre nuestra ciudad, con su voz esperanzada y logrando acortar las brechas entre los presentes “En lugar de calificar. Debemos transformar. Acá hay mucha gente que quiere progresar y lo vamos a concretar entre todos”.
Un 11 de septiembre Sheila demostró que la juventud es más que una palabra. Ante la mirada atónita de muchos. El acompañamiento de su familia, amigos. Además de la presentación de su obra me emocionó escuchar una verdadera clase del sentido de la ética, el compromiso y honorabilidad para todos los funcionarios políticos presentes.
Caleta Olivia, 12 de septiembre de 2017