Empresas pesqueras en Puerto Deseado y la gestión de la Responsabilidad Social Empresaria en contexto de Covid-19
Hemos escuchado hablar en estos casi tres meses de aislamiento preventivo y de distanciamiento social de protocolos y medidas de tipo sanitarias, las cuales han permitido a Puerto Deseado hasta el momento gozar de tranquilidad y de buena salud.
Cabe aclarar que esta es una ciudad en la cual operan varias industrias (pesca, puerto, ganadería, turismo, minería) las cuales para desarrollarse suponen una alta circulación de personas locales y extra locales.
Y la actividad pesquera y sus derivadas, son algunas de ellas, sobre las cuales recae el grueso de la responsabilidad. ¿Porque? Básicamente porque operan dentro de los límites de la ciudad, por el gran número de personas que emplean directa e indirectamente, sus formas de administración de trabajo, por el alto número de no residentes que emplea para las tareas que se desempeñan a bordo de los buques, entre otros factores.
Y en estos días del mes de junio se espera inicie el fuerte de la actividad pesquera, la cual ocurrirá en un contexto de vulnerabilidad sanitaria, social y económico cada vez más complejo, y la industria necesita operar más que nunca en Puerto Deseado por la realidad de los otros puertos argentinos y de la situación de los mercados internacionales.
Este escenario actual no esperado, no planificado, no pensado, no previsto se presenta como inédito en nuestra historia reciente, lo cual implica múltiples desafíos para la gestión de las empresas, si la meta empresaria mínimamente es la supervivencia en el mercado.
¿Podríamos decir entonces que esta sería una de las pocas veces en la historia de la pesca con asiento en Puerto Deseado donde se necesita de la licencia social de la Comunidad más que nunca para poder operar?
LICENCIA PARA OPERAR, RESPONSABILIDAD SOCIAL Y EMPRESARIA
Hasta el momento hablar de licencia social parecía solo un término muy mencionado y de aplicación exclusiva para la industria minera. Sin embargo, esta novedosa y paradójica realidad demostró que no.
Para que no cunda el pánico entre los vecinos de la ciudad, para sostener el sistema de salud público de Puerto Deseado, y básicamente para que la ciudad no disponga de casos de afectados por coronavirus, las empresas del sector pesquero, del sector logístico se articularon con el Estado (y necesitaron de su ayuda) a través de los distintos organismos para impulsar la implementación de un protocolo sanitario con resultados exitosos, momentáneamente, para Puerto Deseado.
Con medidas de distanciamiento social en la administración de trabajo, de aislamiento preventivo pre embarque, con baja rotación de personal marítimo en la ciudad y extensión de relevos del personal a bordo, con el traslado de personas extra locales controlado, entre otras medidas, la industria pesquera avanza sintiéndose responsable ante la posibilidad de resultados sanitarios positivos de COVID que pueden poner en riesgo la salud pública. Necesitando además contar con nuestro puerto operativo para poder desembarcar las capturas y exportar.
Pero a pesar de sentirse responsables ante la amenaza de un virus que en las fronteras internas de Puerto Deseado está controlado, el sector se articula en acciones con el sistema de salud pública, el Municipio, el Honorable Concejo Deliberante, la UNEPOSC (Unidad Ejecutoria Portuaria de Santa Cruz) y la Prefectura Naval Argentina para ampliar acciones preventivas y de atención eventual ante la posible aparición de un caso importado por la industria.
Estas acciones comunitarias se han centrado no solo en acciones de una gestión responsable de los recursos humanos sino además en la inversión social para el equipamiento del sistema de salud con el aporte de test, respiradores, y demás elementos y equipamiento necesarios para prevenir y mitigar los impactos de un solo o de varios casos positivos de coronavirus.
Este contexto de pandemia global que ha paralizado a todo, necesita de una industria dinámica que continúe generando empleo, dinamizando las economías locales, aportando valor a la Comunidad y posicionando a Puerto Deseado como un nodo industrial y logístico en la región patagónica. Y es meritorio destacar que todo esto se ha logrado a partir de más de ’30 años de actividad pesquera, bebiendo las mieles del desarrollo de proveedores locales que esta produjeron al parque industrial y de servicios local las industrias venideras recientemente que solo les toca el papel de contratar.
Quizás los “gerentes y empresarios españoles” no hablen de responsabilidad social porque la industria no se maneja con estos estándares financieros. Quizás la tarea de lanzarse a la mar es muy dura y sacrificada y el término “responsabilidad” subyace solo para el “deber” de trabajar y “honrar” el trabajo. No obstante, bajo sus términos, la industria pesquera a Puerto Deseado le ha dado mucho, ha generado empleos directos e indirectos, ha desarrollado empresarios locales, ha generado oferta de servicios y prestaciones en la zona de Santa Cruz calificada, ha permitido posicionar a nuestro puerto en la ruta marítima internacional.
Pero siempre va a faltar un algo más obviamente, y se trata de esto que la Comunidad sienta que crece y se desarrolla de la misma manera que los volúmenes de exportación. Por ello, el ejercicio de pensar y actuar como parte de la Comunidad en esto que nos está dejando la experiencia del COVID – 19 será el gran aprendizaje de todo el sector, porque son parte, porque la influencian y porque necesitan de ella para operar.
Por MAGALI SEQUEIRA