Puerto Madryn fue sede este 5 de marzo de la segunda edición del Foro Pescar 2026, que reunió a empresarios, trabajadores, académicos, comunicadores y autoridades en un encuentro que dejó un mensaje claro: la pesca debe ser reconocida como una industria estratégica para el desarrollo nacional y de las comunidades costeras.
Se trata de una actividad que forma parte del entramado productivo del país y que debería integrarse con mayor claridad al proyecto nacional. A lo largo de la extensa costa atlántica conviven trabajadores, pequeñas y medianas empresas y un amplio sistema de servicios que dan sustento a la actividad. Allí la industria adquiere rostro: en cada puerto se entrelazan comunidades que miran el horizonte esperando el regreso de los barcos cargados. Esa llegada no solo significa alimentos para el país y el mundo: representa trabajo para miles de personas y la posibilidad de pensar en un futuro mejor para sus familias.
De esos puertos parten productos de alta calidad que exportan el sello argentino al mundo. El “Made in Argentina” pesquero se ha consolidado en los mercados internacionales como sinónimo de excelencia, al nivel de nuestras carnes y vinos. La pesca, en este sentido, trasciende lo económico: también es sabiduría, identidad y proyección internacional.

Una nueva agenda social con las comunidades costeras
Durante las jornadas se remarcó que la actividad pesquera ya no puede pensarse en términos de regionalismos. “La pesca es un sistema integrado que conecta puertos, comunidades y mercados internacionales. Hablar de fragmentación quedó obsoleto”, señaló uno de los expositores.
En ese marco, el Foro Pescar 2026 puso sobre la mesa la necesidad de abrir una nueva agenda social que acerque la actividad a las comunidades costeras. Si bien el sector explota recursos naturales renovables y produce alimentos de alto valor nutricional, los elevados valores FOB de exportación no siempre se traducen en una percepción social positiva.

Entre los principales ejes debatidos aparecieron la sostenibilidad ambiental y social, los desafíos de la industria frente al actual modelo macroeconómico basado en la “competitividad”, la llamada “modernización laboral” que pretende reformar las leyes de trabajo, y la problemática que provoca la pesca ilegal en la milla 201.
Profesionalización del sector político
Otro de los temas centrales fue la necesidad de profesionalización del sector político vinculado a la actividad. Los especialistas coincidieron en que la diversidad y complejidad de la industria exige cuadros técnicos y políticos capaces de diseñar regulaciones eficaces y actualizadas.
“El sector político debe estar a la altura de la industria. No alcanza con discursos simplistas: se necesita conocimiento profundo de una actividad versátil y compleja, además de capacidad de gestión”, señalaron durante el encuentro.

El valor de los Foros como espacios propositivos
El Foro Pescar 2026 no fue simplemente un encuentro sectorial: se consolidó como un llamado a repensar la pesca como parte esencial del desarrollo nacional y del futuro de las comunidades donde se despliega esta actividad económica.
La agenda que se abre exige integrar dimensiones económicas, jurídicas y sociales, incorporando además la perspectiva del derecho internacional y la sostenibilidad ambiental. Pensar estratégicamente la pesca implica superar la lógica de una simple gestión de mapa de stakeholders y avanzar hacia una visión integral –más humana, industrial y desarrollista– capaz de articular intereses diversos en un horizonte común.
Solo de ese modo la industria podrá consolidarse como motor de desarrollo, generadora de empleo y promotora de justicia social, ocupando un lugar central en la construcción de un país más equilibrado y competitivo.
Por Lic. Magalí Sequeira – Co-fundadora SC GOVERNANCE – Experta en Relaciones Comunitarias en industrias extractivas