HISTÓRICO ENCUENTRO EN PUERTO MADRYN: LAS MUJERES MARÍTIMAS CONSOLIDAN SU RED FEDERAL Y EXIGEN REPRESENTACIÓN SINDICAL

Profesionalismo sin género en alta mar
El evento, realizado en las instalaciones del Sindicato de Empleados y Obreros
Municipales (SEYOM), marcó un hito en la visibilización de las mujeres que desafían
diariamente las restricciones de una industria culturalmente masculinizada. Las
trabajadoras alzaron la voz con firmeza para desmontar los mitos históricos sobre la
supuesta falta de fuerza o las viejas supersticiones que limitaban su acceso a los buques.
«Hemos navegado contra la corriente de los prejuicios, y aquí estamos, con el título en
la mano y la experiencia en el cuerpo, demostrando que el profesionalismo no tiene
género», manifestó Mónica Monteros, referente de la Agrupación Marítima 25 de
noviembre.


Asimismo, las tripulantes criticaron duramente las excusas del sector privado para evitar
la contratación femenina. «Seguimos encontrando empresarios que creen que se deben
cambiar las estructuras de los barcos para nosotras; solo necesitamos un espacio digno
donde comer, dormir y bañarnos», explicaron, simplificando una barrera que las
empresas suelen utilizar como pretexto.


Una lucha que resiste desde 1997
El encuentro estuvo cargado de emotividad gracias al reencuentro de pioneras de la
actividad. Lourdes Oyarzun de la Agrupación 18 de mayo evocó la historia de
resistencia que inició en 1997 junto a su compañera Mónica Monteros, cuando
realizaron los primeros cursos de formación para embarcar. Este despertar gremial logró
convocar a trabajadoras históricas de la pesca que, motivadas por la unidad del evento,
decidieron desempolvar sus libretas de embarque guardadas por años para volver a la
acción.


Oyarzun definió a Puerto Madryn como la «cuna de mujeres marítimas» y celebró que la
organización colectiva esté rompiendo el silencio del sector. «Hoy podemos salir a
navegar sabiendo que, si sufrimos acoso o violencia a bordo, podemos denunciar, hacer
volver el barco a tierra y habrá una red de contención de compañeras esperándonos.
Esto recién empieza», afirmó con optimismo.


Demandas urgentes a la política y a los sindicatos
Ante la presencia de autoridades locales, legisladores y líderes sindicales, las
agrupaciones pesqueras presentaron un pliego de demandas estratégicas para
modernizar la industria con perspectiva de género: Legislación que incentive y garantice
la contratación de mujeres en las tripulaciones, Implementación urgente de herramientas

de seguridad contra el acoso en alta mar, el muelle y las plantas y Programas de becas
destinados a incentivar el ingreso de jóvenes al sector marítimo naval.
El punto más crítico de las jornadas fue la denuncia pública por la usurpación de la
Secretaría de la Mujer en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). Las referentes denunciaron el desprecio de las conducciones sindicales —tanto
a nivel nacional como seccional— y exigieron la inmediata devolución de este espacio,
hoy ocupado por hombres. «Estamos plenamente capacitadas para llevar adelante esta
estructura. ¿Quién mejor que una mujer de la pesca para defender nuestros derechos?»,
fustigó Oyarzun.


Un legado para el futuro
El cierre del encuentro funcionó como un enérgico llamado al empoderamiento de las
próximas generaciones. Con profunda emoción, las trabajadoras reafirmaron su derecho
a ocupar cada rincón de la flota nacional.
«El puente de mando es de ustedes, la sala de máquinas es de ustedes, la cubierta es de
ustedes. Estamos aquí para construir un legado», concluyeron las referentes. Las
«Espartanas» del mar dejaron en claro que su rumbo es irreversible: consolidar una
industria pesquera más justa, eficiente y equitativa.

Por Magalí Sequeira – Co Fundadora SC Governance. Experta en relaciones con las comunidades y gobernanza participativa – industrias extractivas, sostenibilidad y desarrollo local en la Patagonia Austral.

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