Memoria (Cuento)
Estábamos en una azotea y sería media mañana porque el sol ya era intenso y me aplastaba contra el cemento. Me sentía atontado por lo que me habían hecho durante toda la noche, pero me sentía contento por seguir vivo.
Estábamos en una azotea y sería media mañana porque el sol ya era intenso y me aplastaba contra el cemento. Me sentía atontado por lo que me habían hecho durante toda la noche, pero me sentía contento por seguir vivo.
Es invierno. Podía sentir la lluvia que golpeaba durante la noche patagónica en mis sueños. Escapaba de la pesadilla nocturna infinitamente repetida de huir de mi muerte. Las lágrimas son reales. El sudor de las sábanas me recuerda que olvide