Hace pocos días celebraba como una gran hazaña haber logrado los primeros 1000 “Me Gusta” en mi red social de Facebook. Es que www.etnograficas.com  es un pequeño sueño que siembro con dedicación académica, rigurosidad ciudadana y respeto por un emprendimiento que viene naciendo bajo el lema de “escribir para el futuro”.

A comienzos de este 2021, un tema que se instaló fuertemente en la prensa a nivel regional y nacional fue (nuevamente) la problemática por la escasez de agua potable en Caleta Olivia con una batahola ciudadana que salió a las calles a manifestar su repudio ante la situación de no contar con el vital elemento en medio de la pandemia por Covid-19.

Como cronista asistí a la movilización para tomar registro, ya que uno de los principios fundamentales de etnográficas consiste en “estar allí en el lugar de la vida social” para documentar lo no documentado con la intención de interpretar la realidad a través de aportes científicos para dejar registro a partir de una narrativa, que en este caso fue publicado el 7 de enero bajo el título de: “El déjà vu del agua potable en Caleta Olivia” disponible en https://etnograficas.com/?p=2974

El día que el Diario Tiempo Argentino me ‘robó’ una tapa

El día 28 de enero recibo un mensaje por WhatsApp que dice: “Buenas! Mi nombre es Gastón Rodríguez y soy periodista de Tiempo Argentino. Les escribo porque voy a sacar el domingo una nota sobre el problema del acceso al agua en varias localidades del país y ví que tenían fotos de la protesta en Caleta. ¿Existe la posibilidad de que nos pasen algunas para publicarlas? Desde ya irían con el crédito correspondiente. Espero su respuesta. Muchísimas gracias, saludos”. Al cabo de unas horas respondí que no habría problema, que llegaba a casa y le pasaba algunas sin el logo de etnográficas, y así fue.

Una de las cosas que aprendí desde la etnografía como enfoque, método y texto a partir de Rosana Guber es que la etnografía es una “concepción y práctica de conocimiento que busca comprender los fenómenos sociales desde la perspectiva de sus miembros”.  No podemos aprender o hacer periodismo sin esa “otredad”, y para producir debemos trabajar colaborativamente por un conocimiento enriquecido, plural y riguroso. En mi perspectiva como docente investigadora, como estudiante y futura antropóloga entiendo que el conocimiento se comparte ¿Por qué no iba a pasar un par de fotos? La causa parecía noble, difundir la problemática de mi ciudad en un periódico de alcance nacional. Visibilizar un reclamo genuino a través de las imágenes reales.

Hoy, ¡domingo 31 de enero despierto con la sorpresa de ver una de mis fotos en la tapa del diario Tiempo Argentino!! Fuaaa… pensé! Enhorabuena que le sirvieron algunas de mis fotos, porque le había aclarado en el breve chat a Gastón que yo no era fotógrafa. En la Tapa decía “Pueblos sin agua: De Caleta Olivia a Jáchal, los millones de litros que malgastan mineras y petroleras privan del acceso al agua potable a miles de ciudadanos”. En su interior encontré la nota titulada: “La lucha por el agua: la minería malgasta y los pueblos la pierden” y un cuerpo con cuatro fotos, todas pertenecientes a la Marcha realizada el 4 de enero en Caleta Olivia con los créditos correspondientes a etnograficas.com. (En https://www.tiempoar.com.ar/nota/la-lucha-por-el-agua-la-mineria-la-malgasta-y-los-pueblos-la-pierden).

En relación al contenido de la nota, reducir la problemática del agua potable con exclusividad a la actividad minera en Caleta Olivia es (al menos confuso) ya que no tenemos presencia de minería metalífera en nuestra área de influencia directa, pero si tenemos un problema histórico como la falta de gestión y administración de nuestros recursos hídricos. Las promesas del agua que han sido incumplidas, una Planta de Ósmosis Inversa que no entró en producción y el sueño de un Acueducto que debía durar 100 años que colapsó.

Ya casi es mediodía. El azul del mar en el horizonte me invita a pensar ¿Qué hago un domingo soleado escribiendo estas palabras para una web de un pueblito perdido en la Patagonia que casi nadie lee? Pienso en tres cosas: no me cae bien el periodismo de escritorio hecho en Buenos Aires, voy a buscar más en los intersticios del periodismo artesanal local para robustecer mis crónicas, y desde ya, seguiré “escribiendo para el futuro” como cada vez que publico una nota con fotos con sus créditos correspondientes.

Por Laura Córdoba   

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